El maíz ha subido 183 €/tonelada a 215 €/tonelada precio fábrica y la Soja 44 de 323 €/Tn a 430 €/Tn. 

El Real Decreto Ley 5/2020, de 25 de febrero, estableció la obligación de hacer constar en los contratos, que el precio pactado cubre el coste efectivo de producción


Agaprol OPL ha venido negociando, desde la promulgación del Paquete Lácteo, por mandato de los ganaderos agrupados en la OPL, los contratos de suministro de leche cruda de vaca suscritos con Lactalis y Lactiber a precio fijo. 

Con motivo de la entrada en vigor de las modificaciones de la Ley 12/2013, de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, por medio del Real Decreto Ley 5/2020, de 25 de febrero, se estableció la obligación de hacer constar en los contratos, que el precio pactado cubre el coste efectivo de producción, todo ello con la finalidad de dar valor añadido a todos los eslabones de la cadena alimentaria. 

En base a ello, el precio viene determinado necesariamente por la suma de los costes de producción más el beneficio, de tal manera que en la contratación alimentaria existen unos límites a la autonomía de la voluntad en la contratación, que no existen con carácter general en otros sectores y sobre los que tanto ganadero, como industria e incluso distribución, no pueden negociar, ni transigir.

En los últimos meses un incremento no previsto de los costes de producción, especialmente en cuanto a la alimentación del ganado. Así, el maíz ha pasado de 183 €/tonelada precio fábrica, a 215 €/tonelada precio fábrica y la Soja 44 ha pasado de 323 €/Tn precio fábrica a 430 €/Tn. precio fábrica. 

Tales datos suponen que, simplemente los costes de alimentación se han incrementado de media 23,152 €/Tn. de leche cruda de vaca, lo que necesariamente (Ley 12/2013) debe reflejarse en el precio fijo acordado, pues que se trata de una materia sobre la que las partes carecen de autonomía contractual. 

Por todo ello Agaprol OPL ha solicitado formalmente a Lactalis y Lactiber una nueva negociación para establecer un ajuste realista de los precios a los costes de producción.