La Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León ha creado una nueva dirección general dedicada a la Cadena Alimentaria. Hablamos con su titular, Gema Marcos Martín, sobre los objetivos prioritarios en este área

P. ¿Qué objetivo se marca la Junta de Castilla y León con esta nueva Dirección general de la Cadena Alimentaria?

R.- Esta dirección general nace esta legislatura. La consejería cree conveniente ponerla en marcha partiendo del cumplimiento de la propia Ley de la Cadena Alimentaria de 2014 en la que ya se hablaba de las buenas relaciones entre los agentes de la cadena alimentaria. La Consejería ha creído conveniente poner en marcha ya las medidas necesarias para afrontar el gran reto que es el equilibrio de esa cadena.

P.- De qué herramientas dispone la Dirección General para llevar a cabo ese trabajo?

R.- En primer lugar los contratos y la difusión y la formación para que esos contratos se extiendan. Hay sectores muy complicados en nuestra Comunidad que todavía siguen sin formalizar contratos. Hay ue difundirlos para que, sobre todo los productores, comiencen a saber que disponen de esas herramientas que van a hacer que las relaciones con la industria o la distribución sean más formales.

En esos contratos además tienen presencia elementos que desde la Junta de Arbitraje y Mediación -que acabamos de convocar- para aprobar una cláusula de mediación y arbitraje tan importante a la hora de contratar y que pueda ser introducida en todos los contratos agrarios.

También será importante la transparencia. Esa transparencia la vamos a visibilizar a través de nuestros observatorios de precios que hay que mejorar e incluir nuevas producciones. Tenemos que conseguir que el observatorio de precios agrarios de esta Consejería se tome como referencia fiel y fiable a la hora de hacer sus contratos o tomar decisiones en los procesos de negociación entre las partes.

Vamos, también, a promover un observatorio de precios agroalimentario y será muy importante porque junto al de precios agrarios los usuarios pueden visibilizar el coste de las producciones y el precio que se está ofreciendo al público. De esta manera de una forma indirecta podrán saber dónde se queda todo ese dinero que en muchas ocasiones no está claro. Es muy importante dar transparencia.

Hacer una análisis de costes de producción es. Muy complicado porque no todas las explotaciones son idénticas ni producen de la misma manera. Es una forma de facilitar a los consumidores que puedan visibilizar precios agrarios y precios agroalimentarios. Ese es uno de los instrumentos que estamos trabajando desde la Dirección General y que se pondrán en marcha inmediatamente.
 
P.- ¿Qué puede esperar un ganadero de esta Dirección General?

R.- Nuestro máximo objetivo es proteger al productor, en este caso, al ganadero. Está claro que siempre es el eslabón más débil de esa cadena pero el ganadero también ha de implicarse. Nosotros vamos a poner los instrumentos para que los productores puedan hacer uso de ellos pero los productores tienen que utilizarlos, están a su servicio. Nosotros estamos al servicio de la sociedad en su conjunto, de los ganaderos y también de las industrias que forman parte de esta cadena y también de la distribución, por supuesto.
En el caso de los ganaderos van a tener en sus manos todos los instrumentos. Nuestro máximo objetivo es proteger al eslabón más débil y eso lo tienen que interioridad y se tienen que formar en este sentido. Tienen que saber que ya no vale protestar por unos precios que no son justos si no contratas, tienes que cumplir las reglas. Esos contratos tienen que ser como cualquier contrato y tienen un serie de características como un tiempo determinado, un precio y una serie de condiciones que se marcan entre las partes. Si un contrato va con el espacio del precio en blanco entre dos partes que contratan, luego, cuando vienen mal dadas, no podemos reclamar un precio justo.

Los contratos han de ser como han de ser. Ahora con la cláusula de arbitraje y mediación pues más seguridad aún pero que aparezca ese precio y se respete el tiempo y se respete también el plazo por parte de la industria a la hora de pagar. Para eso también esta dirección general nos hemos comprometido en las Cortes de Castilla y León que hay que hacer cumplir el Código de Buenas Prácticas en la contratación. Es un documento que está en el Ministerio, que existe a nivel nacional. Nosotros como Comunidad Autónoma tenemos la obligación y así nos hemos comprometido a hacer cumplir ese Código de Buenas Prácticas en la contratación. Vigilar esas condiciones que se establecen en los contratos obligatorios del sector lácteo y que se cumplan las condiciones que se establecen.

P.- ¿Cuáles son las principales demandas que reciben del sector ganadero en la Dirección General?

R.- Los precios, la falta de capacidad que tiene en muchas ocasiones el productor a la hora de contratar porque está en desigualdad de condiciones con respecto a la industria que tiene mucho poder de negociación. Muchas veces en productos muy perecederos como es el caso de la leche lo que pasa es que el ganadero en muchas ocasiones se tiene que entregar, por decirlo de alguna manera a no ser que esté amparado por Organizaciones de Productores. Es importante que estén unidos, que sea colectivo porque el poder de negociación aumenta. Organizaciones de productores, cooperativas… el asociacionismo en todas sus formas es importante a la hora de negociar.

Sobre todo, nos llegan quejas de la falta de poder de negociación que tienen con la industria.

La industria y la distribución están cambiando su forma de actuación porque tienen que ver que tienen que proteger a quien les está suministrando. Quien les está suministrando produce en unas condiciones de exigencia de muy elevada calidad. Aquí en Castilla y León, en concreto, los ganaderos producen leche de mucha calidad, alimentan a sus animales con productos de mucha calidad y unas condiciones de bienestar animal inmejorables y con todas las condiciones medioambientales que se están exigiendo, con lo cual la industria ha de ser consciente que se le produce calidad y ha de ser consciente que a ese productor lo tiene que cuidar. La distribución, a su vez, ya está manifestando que les interesa cuidar a los productores. Esto es una cadena y unos en otros han de apoyarse. En el momento en el que uno no se apoye en el otro no va a funcionar.

P.- ¿Qué les diría a los consumidores sobre los productos agroalimentario que se producen en nuestro mundo rural y que son seña de su identidad?

R.- El consumidor tiene mucho que ver en este cadena y en muchas ocasiones nos olvidamos de ellos. Quizá sea la parte más importante de esta cadena porque del consumidor parte todo. El consumidor es el que demanda y estamos en una sociedad en la que los consumidores nos hemos acostumbrado a querer consumir mucha calidad con un precio muy bajo. En nuestra Comunidad, en concreto el sector lácteo, productos esa calidad y más. Los consumidores han de estar comprometidos con esta cadena por todo ello les pido a los consumidores ese compromiso con nuestro medio rural, con nuestros ganaderos, tenemos un sector muy potente que cada vez son menos por los malos tragos que les ha tocado pasar. Ese ganadero es de mi Comunidad da mano de obra, empleo en el medio rural, que las zonas rurales de mi Comunidad no se despueblan, que genera economía y que produce calidad.

Yo quiero que mis hijos tomen esta leche porque es de Castilla y León, es de calidad, es nuestra y a parte del coste que pueda tener aporta otros muchos beneficios indirectos que muchas veces no se toman en cuenta como es el medioambiental. El consumidor tiene que estar comprometido y haremos campañas de promoción desde la Consejería para que el consumidor sea consciente y poner en conocimiento las maneras de producir de nuestros ganaderos para que el consumidor esté más informado y más comprometido con el sector.