El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha ampliado el plazo para poder reclamar en casos de cárteles como el de la Leche. Por ello, los ganaderos que no hayan iniciado los trámites de su reclamación todavía pueden hacerlo ahora.

El Tribunal de Justicia con sede en Luxemburgo ha emitido una sentencia por la que precisa el ámbito de aplicación temporal de las normas que regulan el plazo de prescripción para el ejercicio de la acción por daños por infracciones del Derecho de la competencia, así como de las normas que regulan la cuantificación del perjuicio resultante de tales infracciones y la presunción iuris tantum relativa a la existencia de un perjuicio resultante de un ´cartel. 

ANTECEDENTES

El 11 de julio de 2019, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sancionaba a las principales industrias lácteas que operan en España (LACTALIS, DANONE, CAPSA, PULEVA, PASCUAL, NESTLÉ, CELEGA, SCHREIBER) y dos asociaciones (AELGA y GIL), al considerar que conformaron un cártel lácteo entre los años 2000 y 2013. Durante esos años, intercambiaron información, a nivel nacional y regional, sobre precios de compra de leche cruda de vaca, volúmenes de compra de ganaderos y excedentes de leche, lo que repercutió en el precio de compra.

Tras la sanción de la CNMC, dichas industrias recurrieron ante la Audiencia Nacional, donde se están tramitando con la participación activa de ESKARIAM en defensa de los intereses de todos los ganaderos. Se espera que los recursos se resuelvan a principios del año 2023.

LA SENTENCIA DE LUGO

Tal y como se ha publicado en diferentes medios, recientemente el Tribunal de Primera Instancia N.º 2 de Lugo ha desestimado una demanda interpuesta por un ganadero contra LACTALIS IBERIA S.A., INDUSTRIAS LÁCTEAS DE GRANADA S.L.U., CENTRAL LECHERA ASTURIANA SAT (CLAS) y SCHREIBER FOODS ESPAÑA, S.L., por valor de más de 1,4 millones de euros, por los daños y perjuicios sufridos por el Cártel de la Leche. La demanda se ha interpuesto bajo la dirección letrada de D. Carlos Martínez-Almeida Morales.

Esta información ha sido difundida ampliamente en diversos medios causando un gran impacto en el sector ganadero interesado en la reclamación, por ello, consideramos relevante desgranar la sentencia y explicar adecuadamente lo sucedido.

En primer lugar, el Juez se centra en analizar si la acción legal ejercitada está prescrita o no, es decir, sí se ha reclamado en plazo. 

La conclusión del Juez es clara: es necesario interrumpir el plazo para reclamar dentro del año siguiente a la publicación de la resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC), el 11 de julio de 2019, sancionando al Cártel de la Leche. Por tanto, la interrupción debe ser anterior al 11 de julio de 2020. Sin embargo, debido a la pandemia de la COVID-19, los plazos quedaron suspendidos temporalmente, lo que permitió extender el plazo de interrupción hasta el 25 de septiembre de 2020.

En derecho, la interrupción del plazo se puede realizar de dos formas: bien mediante demanda judicial; o bien mediante reclamación extrajudicial, es decir, mediante una comunicación en la que amistosamente se reclame la indemnización y expresamente se haga constar la interrupción del plazo.

Pues bien, de conformidad con lo indicado por el Juez en su sentencia, el ganadero interpone la demanda el 15 de julio de 2021 sin reclamación extrajudicial previa.

De conformidad con lo indicado, al ser posterior al 25 de septiembre de 2020 (se interpone la demanda 10 meses más tarde del fin del plazo), se considera que está fuera de plazo y, exclusivamente, por este hecho se desestima la demanda y se condena al ganadero al pago de las costas judiciales.

En segundo lugar, la sentencia no entra a conocer el asunto. Es decir, no llega a valorar ninguna de las pruebas ni el daño, pues el juez se limita al tema de la interrupción de la prescripción y al interponer la demanda fuera de plazo no necesita entrar en más detalle, rechaza sin mas.

Dicho lo anterior, desde ESKARIAM queremos lanzar un mensaje tranquilizador a todos los ganaderos en cuanto a que esta sentencia no tiene ningún impacto sobre su reclamación contra el Cártel de la Leche, debido a que todos aquellos ganaderos que hayan interrumpido la prescripción antes del 25 de septiembre de 2020, y luego dentro del año siguiente han seguido interrumpiendo, tienen la acción judicial vigente y sus derechos están intactos. 

Esta sentencia no añade nada más, sólo una advertencia en cuanto a la importancia de la interrupción y de hacerlo en tiempo y forma.

Juan Álvarez, director de operaciones de ESKARIAM, recuerda que “esta sentencia resalta la complejidad de este tipo de reclamaciones de daños en materia de Competencia, y la importancia de que los afectados cuenten con el asesoramiento de un equipo con experiencia en cárteles y reclamación de daños”. Y puntualizan desde ESKARIAM que “todos nuestros clientes pueden estar muy tranquilos por la sentencia dado que ESKARIAM interrumpió la prescripción dentro del periodo indicado por la Jueza en esta sentencia en Lugo”.