El objetivo de las Organizaciones de Productores Lácteos impulsado por la Unión Europea es defender una negociación justa del precio de la leche entre industria y productor. Para ello, la normativa refuerza la transparencia de las negociaciones con un minucioso registro y auditoría por parte de la administración para defender al eslabón más débil del proceso; el ganadero. 

Agaprol OPL ha llevado a cabo desde el año 2013 una labor de difusión de la normativa que ampara a los ganaderos entre las industrias hasta que la práctica totalidad de las mismas -más de una veintena- se han avenido a sentarse a negociar. El proceso ha sido largo y, aveces, complicado pero la respuesta es satisfactoria en tanto en cuanto hemos pasado de que los ganaderos entregaran la leche sin saber lo que iban a cobrar por ella a disponer de contratos lácteos regulados, referenciaciones fiables y garantías de cumplimiento. 

El objetivo primordial de una OPL es la negociación y el objetivo anhelado alcanzar un acuerdo. Ese es el marco natural de cualquier proceso negociador pero sí una de las partes decide hacer uso de su posición de fuerza para someter a la otra, la normativa dispone otras herramientas para resolver la situación. 

Si una industria aprovecha otras circunstancias para enmascarar una rebaja en el precio acordado en el contrato o si las circunstancias del mercado modifican sustancialmente los acuerdos alcanzados, Agaprol OPL recurrirá a los mecanismos de regulación existentes aunque suponga reconocer que el diálogo ha fracasado en primera instancia. 

Las industrias y la distribución mejoran su imagen pública firmando y firmando documentos de adhesión a códigos de buenas prácticas, memorandos de buen hacer y hasta declaraciones poéticas con tal de poder “vender” ante los consumidores lo buenos y bondadosos que son en el trato con el resto de eslabones de la cadena alimentaria. 

Esos códigos e instrumentos -Inlac, Código de Buenas Prácticas, etc…- encierran, además de la posibilidad de hacerse una foto para ganar en imagen publica, una serie de obligaciones que cumplir e instrumentos de mediación a los que someterse en caso de desencuentro. 

Agaprol OPL tiene en su esencia ese modelo de negociación abierta, transparente y justa pero si la industria o la distribución rompen con esas reglas de juego recurrirá a los organismos y entidades que sean necesarios para defender los intereses de los ganaderos de este país que, por si alguien lo ha olvidado, reciben por su leche 6,2 céntimos por litro menos que sus colegas franceses.