El Observatorio de precios del vacuno de leche Agaprol del mes de septiembre sigue marcado por la tendencia al alza en los precios pagados por la leche cruda y en el ascenso inusitado de los costes de producción soportados por las explotaciones ganaderas.

Las informaciones interesadas que hablan de una fuerte subida del precio de los productos lácteos en los lineales de los supermercados y en las granjas aciertan pero no cuentan toda la verdad. La leche se paga ahora mismo un 27% más cara que en el mes de enero pero lo que olvidan los que afirman esto sin ruborizarse es que el precio de la alimentación PC SILUM que se recoge en el mismo informe del ministerio de Agricultura lo ha hecho en un 29,78% más. Eso supone que las pérdidas de los ganaderos, lejos de reducirse, se han incrementado porcentualmente muy por encima de la subida de precios que, efectivamente, se ha producido. Si tenemos en cuenta que el coste en alimentación supone alrededor del 65% de los costes de producción y que el resto de inputs que intervienen han sufrido alzas incluso superiores -electricidad, por ejemplo- la pérdida es evidente,

Los datos estadísticos oficiales que se manejan en este Observatorio mensual pueden analizarse uno a uno pero cabría recordar que la mejor de las fotografías posibles y la que depara un análisis rigurosa y coherente procede del análisis en conjunto de todos los datos aportados.

Si los ganaderos realmente están viviendo una mejoría tan notable en sus ingresos tampoco se entendería el descenso en la producción que lleva protagonizando el sector desde principios de año. Las granjas han dejado de producir en este periodo un 5% de la leche que venían produciendo hasta la fecha y eso teniendo en cuenta que nuestro país sigue siendo deficitario y que las importaciones de leche se ven sometidas a las tensiones internacionales que han elevado el precio en los países exportadores netos muy por encima de los registros españoles.

Si el descenso de producción fuera poco para los negacionistas habría que recurrir a algo tan evidente como el número de cierres que ha soportado el sector durante el último año. Si atendemos, de nuevo, a las estadísticas oficiales en España han cerrado 594 explotaciones desde el mes de enero y, por primera vez en la historia, el número de explotaciones en activo ha bajado de las 11.000. Si echamos la vista atrás el número de granjas de vacuno de leche que han echado el cierre en España desde 2015 el número asciende a la escalofriante cifra de 6.937. Es decir, en siete años hemos pasado de contar con 17.860 explotaciones a las 10.923 con las que contamos en la actualidad.

La conclusión está clara y se refleja en el índice de pérdidas y ganancias estimadas para el mes de agosto de este mismo año. Un ganadero pierde 10 céntimos por cada litro de leche que produce. Puede que ahí pueda encontrar la respuesta a buena parte de sus preguntas quienes todavía dudan de que el precio de la leche tiene que continuar subiendo.