OBSERVATORIO Abril: La primavera arranca con precios muy próximos a los de la UE

El Observatorio Agaprol OPL de este mes de abril confirma las tendencias descritas en ediciones anteriores y revela la aproximación de los precios medios pagados por la leche en Europa y en nuestro país. 

Mientras Europa mantiene sus niveles de remuneración a los ganaderos en España se siguen produciendo importantes bajadas de precio que para el mes de abril oscilan entre los 2 y los 3 céntimos de media. 

Así las cosas el diferencial de precios previstos, aún de forma provisional, entre España y Europa se reduce hasta los 0,7 euros por cada 100 kilogramos de leche. Esta situación será fruto de la tensión bajista impuesta por las industrias lácteas en nuestro país que firmaron contratos a la baja para el trimestre abril-junio de 2024. 

Esta situación sólo es posible por el crecimiento de la producción láctea dentro de nuestras fronteras que contrasta con el descenso generalizado de las mismas en el resto del continente. La estacionalidad en la producción, mucho más marcada, en el resto de países hará difícil que hasta el verano se produzcan incrementos sustanciales en el precio medio de referencia europeo al que España ya se ha aproximado de forma consistente. De hecho el precio garantizado por Friesland Campina para el mes de Abril se sitúa en los 46,75 euros 100 Kg o lo que es lo mismo, 0,25 euros más que el mes pasado.  

Las condiciones climatológicas de la primavera y el inicio del verano marcarán la tendencia en cuanto a las entregas a las que habrá que sumar dos aspectos no menos importantes como son: un descenso de producción programado por parte de los ganaderos españoles que están viendo cómo sus rentabilidades se reducen a pasos agigantados y, en segundo lugar, la incidencia de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica en aquellas zonas donde el año pasado la incidencia fue mínima y la cabaña ganadera está menos inmunizada. El efecto Galicia en este aspecto será fundamental para determinar la evolución del sector durante los próximos meses. 

El nivel de almacenamiento del que sean capaces de aprovisionarse las industrias durante la primavera también determinará lo que suceda durante la segunda parte de un ejercicio todavía cargada de incertidumbres. 

El precio de la alimentación, por su parte, da un respiro a los ganaderos que ven cómo los índices Silum tanto para Pienso Complementario como para la Ración Completa continúan a la baja. La paja y los forrajes parece que no alcanzarán niveles similares a los del año pasado cuando se superaron todos los récords de precios. 

Este descenso en el precio de la alimentación animal, sin embargo, no ha de llamar a engaño puesto que el sector en estos momentos se enfrenta a graves problemas de costes derivados de las nuevas exigencias en materia sanitaria, de bienestar animal o de costes en el apartado de los recursos humanos. Estos gastos están poniendo en entredicho que la ratio del 60% tradicionalmente adjudicada a los costes de alimentación siga siendo real en cuanto a lo que de verdad cuesta producir un litro de leche en una explotación. Gastos derivados de la inversión en maquinaria, tratamientos veterinarios o los salarios están creciendo de forma incontrolada y afectando gravemente a las cuentas de resultados de las explotaciones ganaderas más allá de lo que tradicionalmente supone el gasto en alimentación. 

Mientras tanto el número de explotaciones continúa su particular sangría y aunque la producción, por ahora, se mantiene en nuestro país se debería reflexionar sobre la sostenibilidad de un sector ya de por si deficitario. La amenaza en este sentido se cierne sobre los ganaderos pero también sobre las industrias transformadoras. 

Fuente: AGAPROL