El Gobierno ha vuelto a sacar a la luz una actualización de la normativa vigente para el sector del vacuno de leche. En esta ocasión el Ejecutivo ha modificado cuestiones relativas al proceso de contratación entre industrias y productores. 

La medida pretende garantizar el cumplimiento de la ley de la cadena Alimentaria aprobada, a su vez, el año pasado a instancia de la Directiva de la Unión Europea que debiera regir en todos los países miembros. 

El articulado modificado recoge la posibilidad de renegociar los contratos establecidos a precio fijo si se demuestra una evolución “inesperada” de los costes de producción por parte de los intervinientes. Ahora ya no habrá que esperar un año para poder argumentar que se está produciendo a pérdidas. 

La norma también establece que los ganaderos podrán respaldar sus estimaciones de costes apoyándose en los informes oficiales emitidos por las distintas administraciones. Este paso garantiza que, además de la situación específica de cada explotación, se dispondrá de estudios de costes que la industria deberá tener en cuenta a la hora de hacer una oferta a los ganaderos. 

El Gobierno también ha modificado cuestiones relativas al tamaño de las organizaciones de productores Lácteos y las condiciones y requisitos que han de cumplir para seguir siendo consideradas como tales. 

Como cada vez que el Boletín Oficial del Estado hace pública nueva normativa sobre el sector primario en este país todo apunta en la buena dirección. 

Otra cosa bien distinta e que el mismo Gobierno que legisla sea capaz de hacer cumplir la normativa que promulga. Porque si los ganaderos, industrias, consumidores y distribución de este país pudieran recurrir a la misma con garantías el problema del sector primario en España habría terminado pero la verdad es que no es así. 

Producir y producir leyes no es garantía de nada si, después, las diferentes administraciones no hacen nada por que las mismas se cumplan. 

Lo dicho, si el nuevo real Decreto no deja de ser eso, un papel mas, estaremos como siempre, escuchando como se predica en el desierto. 

Los titulares de hoy son, como no podía ser de otro modo, pero la experiencia dice que habrá que esperar un tiempo para ver si los mismos que dictan leyes están dispuesto a hacer algo por que las mismas se cumplan.