Ofertas a la baja en Galicia: Incluyen descensos de precio de entre 4 y 9 céntimos respecto a los contratos que están en vigor hasta el 31 de marzo.

La regulación legal establecida por el Ministerio de Agricultura con el objetivo de defender al productor de la posición dominante de las industrias en la negociación de los contratos de compraventa de leche en origen establece la obligación legal de que las empresas presenten una oferta de renovación 2 meses antes de la finalización del contrato vigente.

Dentro de ese contexto, con las ofertas convertidas en un mero trámite legal, es decir, en un documento de trámite al que nadie hace caso (ni los ganaderos ni las propias empresas), hay que circunscribir los movimientos a la baja con los que salieron la semana pasada las industrias que compran leche en Galicia. Las ofertas iniciales a la baja de cara a la renovación de los contratos e han convertido ya en la tónica habitual, aunque no predisponen el resultado final de la negociación. Por parte de las industrias son una forma de meter miedo a los ganaderos, preparando el terreno de cara a posibles ajustes dentro de un par de meses pero que, llegado el momento, pueden acabar concretándose o no.

La semana pasada finalizaba el plazo legal de los 2 meses establecido en el Paquete Lácteo y la mayoría de empresas enviaron su oferta a los ganaderos a los que recogen la leche el viernes, e incluso el sábado en algún caso. Las que no lo hicieron, se arriesgan a una multa de la AICA. El envío de las ofertas es un paso que sirve para calentar motores. Da el pistoletazo de salida para la negociación de los contratos, aunque la hora de la verdad llegará en marzo. Tal como está de volátil el mercado de la leche, alegan las industrias, dos meses es demasiado tiempo para fijar un precio realista en la oferta, más aún cuando estas ofertas tienen que ser por 12 meses.


Por eso, mientras esperan a que se acerque el momento real de sentarse a hablar con sus proveedores de cara a firmar los nuevos contratos, los equipos de campo de las empresas se entretienen estos días recopilando los recibís de las ofertas enviadas, en la mayoría de los casos ya de forma telemática, lo que alivia la carga burocrática.

Bajadas generalizadas


La mayoría de las empresas que recogen leche en Galicia salieron a la baja en sus ofertas a un año, con un precio base que oscila entre 38 y 40 céntimos, con descensos de entre 4 y 9 céntimos respecto a los contratos en vigor hasta el 31 de marzo, lo que dejaría el precio final sumando primas de bienestar, calidad higiénico-sanitaria y volumen en el entorno de los 42-46 céntimos, unos 5 céntimos menos que lo que están cobrando a día de hoy la mayoría de explotaciones.

Lactalis, la empresa que más leche recoge en Galicia, incluye en su oferta un precio base de 38,5 céntimos. Sumando la prima de doble A, bienestar y volumen, una granja que entregue a la multinacional francesa podría llegar en el mejor de los casos a 44,20 céntimos, frente a los 53 céntimos que están cobrando en este momento sus granjas mejor pagadas.


Larsa apuró al máximo el envío de las ofertas, incluso el propio sábado día 31. La empresa perteneciente a Central Lechera Asturiana incluye un precio base de 40 céntimos, más 1,5 de doble A y 4,5 de volumen. Además pagaría por el certificado de bienestar en función de la puntuación obtenida, hasta 1 céntimo en el caso de lograr los 100 puntos, aunque la mayoría de las granjas que tiene certificadas cobrarían entre 0,5 y 0,6 céntimos.


En Leite Río andan las aguas revueltas últimamente. Quizá por eso Carmen Lence prefirió no arriesgar por ahora saliendo con una oferta que sitúa el precio base en 40 céntimos, a los que se sumarían 1 céntimo por calidad higiénico-sanitaria y 4 de volumen, quedando el precio final en 45 céntimos, frente a los 53 que están cobrando en este momento las ganaderías más grandes que entregan al Grupo Lence.


Entrepinares repite oferta a 44 céntimos, lo que representa 7 céntimos menos de lo que están cobrando en este momento sus granjas. El precio fijado por la quesería asentada en Vilalba es prácticamente ya el precio final pagado por la empresa de Valladolid en Galicia, pues no tiene primas por volumen e incluye ya en el precio base conceptos como la certificación de bienestar y la doble A higiénicosanitaria.

Naturleite, que envasa para Mercadona en Meira, establece 39 céntimos de base más 2 céntimos de bienestar y doble A. En este momento la empresa de la cooperativa cordobesa COVAP paga a 52 céntimos (50 de precio base más 2 céntimos de primas), por lo que propone una de las mayores bajadas.

También es agresiva la bajada de Inleit, con un precio base de 38 céntimos, 9 céntimos menos que a día de hoy, puesto que el contrato vigente hasta marzo llega a 47 céntimos de base. Sumando hasta 5 céntimos de prima de volumen, las explotaciones más grandes llegarían en la oferta a un año de la planta de Teixeiro a 43 céntimos.

En los 38 céntimos de base están también las ofertas de Pascual y Reny Picot, que llegaría a
43 céntimos con todo, mientras que Danone arranca en 39 céntimos.

El mes de marzo, decisivo


Las industrias que operan en Galicia pretenden corregir con esta bajada en la compra de materia prima el desfase con respecto a la cotización de los productos lácteos en los mercados internacionales y el diferencial de precio con respecto al resto de países de la UE, pero tratando de garantizar su suministro de materia prima, más aún en un contexto de estancamiento
de la producción debido al goteo continuo en el cierre de granjas.


Las industrias firmaron en agosto contratos hasta marzo, por lo que no tuvieron capacidad de repercutir las bajadas en commodities como la mantequilla, que cotiza en este momento por debajo de los 5.000 dólares la tonelada en Europa y por debajo de los 3.000 en EEUU, y que contrasta con la ligera recuperación de la leche en polvo en las últimas semanas.


Con todo, la mayoría de las empresas que operan en España se dedican al envasado de leche líquida y, aunque tienen en la venta de nata una de sus fuentes de ingresos, no están tan expuestas a los vaivenes de los mercados de productos lácteos industriales, teniendo en cuenta que los precios en el lineal de los supermercados no bajaron y que España es deficitaria en leche en un 30%, importando sobre todo este diferencial en quesos industriales procedentes de los excedentes de países del centro y norte de Europa.


Cuando los precios en Francia y Portugal son más bajos, las cisternas de leche líquida procedentes de estos países también presionan a la baja los precios en España. Los precios tienden a nivelarse, pero las oscilaciones, tanto al alza como a la baja, acaban llegando con retraso a España, que mantiene en este momento precios en el campo superiores al resto de países europeos, con 52,62 céntimos en diciembre, casi 4 céntimos por encima de la media de la UE y 3 más que Francia y Alemania, 5 más que Polonia y Portugal, 7 más que Dinamarca y 9 más que Países Bajos, pero 1 por debajo de Italia.

Fuente: Agaprol y Campo Galego

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