El cierre de 5.000 granjas en cinco años no admite dudas sobre la dramática situación que vive el vacuno de leche. La industria, la distribución y la Administración pueden alegar cuanto quieran y  emitir en televisión cuantos anuncios gusten pero la realidad es la que es. Si no se puede vivir de la leche nadie va a mantener abierta su explotación para que todos sigan ganando dinero y vendiendo los buenos que son porque ponen música en las cuadras para que las vacas se duerman. 

La Unión Europea y los gobiernos de España han reconocido esta situación desde hace años y así lo han plasmado con toda claridad en tantas directivas, leyes y reales decretos como días tiene el año. La cuestión es que parece que el papel lo aguanta todo y cuando los ganaderos piden a las diferentes administraciones que hagan cumplir la Ley -porque industria y distribución están a lo suyo- parece que las intenciones se quedan en eso, en papel que lo aguanta todo.  

El logro de incluir el concepto de “costes de producción” en el Real Decreto 5/2020 tiene trasladarse al campo y no quedarse en las páginas del Boletín Oficial del Estado. Esa buena iniciativa merece el reconocimiento del sector y así será si el ministerio de Agricultura cumple con los ganaderos de vacuno de leche y hace públicos los datos que él mismo exige para que las negociaciones puedan incluir ese concepto. 

Si el ministerio de Agricultura no hace públicos los datos de los que dispone sobre los costes efectivos de producción en el sector nadie podrá negociar como manda la ley puesto que los datos tienen que ser públicos, independiente, objetivos y verificables. El propio ministerio se comprometió a publicar esa información para dar cumplimiento a su propia encomienda pero los meses pasan y los ganaderos no pueden seguir firmando una cláusula que en la práctica totalidad de los casos es falsa. 

La negociación de contratos lácteos vive este trimestre uno de los momentos álgidos de toda la temporada y, por ejemplo, Agaprol OPL mantiene en estos momentos negociaciones con once de las mas importantes industrias de nuestro país. Si el ministerio no hace público los costes de producción del vacuno de leche como se comprometió estaría abocando al sector a firmar acuerdos en contra de su propia normativa. Una vez que se tira la piedra no se puede esconder la mano.